LA VIDA…UN JUEGO

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13 Jun 15
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Published in Opinión

Cuando pienso en las añadiduras, traigo a mi mente los video juegos, no soy experta en esos, pero los pocos a los que he tenido acceso, me he dado cuenta que para adquirir poderes y/o ir al siguiente nivel, debo pasar unos obstáculos y enfrentarme a algunas dificultades, gigantes, monstruos, trampas, etc., para demostrar que tengo la capacidad de avanzar o más bien me he preparado para avanzar, he vencido, me he enfrentado.

  En ocasiones perdemos una y otra vez porque no le cogemos la caña  como se dice o la idea de cómo se debe jugar, o simplemente insistimos en jugar de la misma manera una y otra vez y no cambiamos de estrategia para esquivarnos los darnos que nos lanza el enemigo o para vencer los obstáculos que encontramos en el camino.   No sé cuántas veces has tenido que estar en el mismo nivel de un juego, 10, 15 veces; 1 día, 1 semana, 1 mes, años y usted dirá Baaa, tampoco, ni porque fuera el más bruto como para no entender el juego varias veces y pasarlo.  Pues sí, hay personas que pasan mucho tiempo y nunca aprendieron a jugar, se conformaron con estar en el mismo nivel y ya, se mentalizaron que era difícil y que no podían vencer, se dejaron quitar la vida y les ha tocado comenzar vez tras vez y no avanzan de nivel porque perdieron el norte de llegar al final del juego, al castillo, al premio, medallas, monedas, no sé, dependiendo de la estrategia del jugo u ofertas que este traiga.   La vida es así, un juego con diferentes niveles, donde la meta es LA VIDA ETERNA, unos lo saben, otros no y a otros no les interesa y se han quedado en el primer nivel de sus vida: sobrevivir, sobrevivir al conformismo, a la mediocridad, el fracaso, a la desgracia, a la miseria, a la monotonía esperando un golpe de suerte, un padrino o como hacerle trampa a la vida como aquellos que buscan los trucos del juego en internet para saber cómo pasarlo sin mayor esfuerzo o simplemente…la muerte; creyendo que así se soluciona una vida sin sentido.   Esta semana que me dediqué a jugar me confrontó sobre qué he hecho con mi vida, en qué nivel me encuentro y hacia dónde quiero llegar o si estoy dispuesta a darlo todo por el todo. Confieso que en ocasiones me desilusioné, cómo es posible que me hayan quitado la vida así tan fácil, dije, en una de mis perdidas; en otras, me dejé llevar por al afán de terminar rápido porque me estaba aburriendo, con ansias empezaba a tirar las bolas sin pensar en cualquier posición porque me mentalicé que ya había perdido y no tenía nada que hacer, en otras cuando creí que había pasado de nivel, a tan solo unos segundos de ganar, no sé si por descuido o confiada perdí y tuve que volver a comenzar hasta tres veces el mismo nivel y lo peor de todo es que ya sabía qué debía hacer y que debía cambiar de estrategia pero la monotonía se estaba apoderando de mi juego y no yo del juego.   A medida que iba pasando de nivel, me hacía más fuerte, con más experiencia, mas aguerrida y no estaba dispuesta a dejarme vencer, ni a quitarme la vida, ni los poderes que había ganado.  Cómo  iba ser posible eso si había dedicado gran parte de mi tiempo en ganar, en aprender, en avanzar; cómo dejarme vencer por los obstáculos aunque cada vez que avanzaba se hacía más difícil mi juego; muchas veces el miedo a no lograrlo querían hacer que abandonara el juego y decir…aaa que va, es un simple juego, para qué sigo en esto al fin y al cabo cuando quiera volver a intentarlo simplemente debo encender mi portátil y listo. Pero no, dije, quiero llegar al final, no importa el sueño o el cansancio, quiero demostrarme a mí misma que puedo lograrlo, quiero llegar a la meta.   Concluí entonces que cuando la Biblia habla de que debo concentrarme en el reino de Dios porque las añadiduras vendrán, literalmente es real…cada que me concentraba en el juego, cuando miraba ya había adquirido más vida de las que comencé, poderes, regalos, monedas y oro; es que precisamente eso son… AÑADIDURAS; se añaden a medida que vas adquiriendo experiencia, te vas capacitando, venciendo obstáculos y cuando menos piensas ya has construido un hogar, una profesión, una empresa y los regalos: carro, viajes, ropa, etc. Llegaran a tu vida como fruto de tu esfuerzo, dedicación y tenacidad.   Entonces las prioridades en tu vida serán otras y vivaras sabiendo que no vale tener una casa lujosa sin paz en el hogar, una belleza artificial sin inteligencia, títulos y cargos sin humildad; que vivir de apariencias no vale cuando el corazón está destrozado, que los amigos son oro, que la familia es un baluarte, que la salud es una bendición, que el tiempo mal usado es vida desperdiciada, que perdonar es el arte de liberar tu alma del abismo de la perdición, que jugar con los sentimientos de los demás es sinónimo de bajeza, cobardía y cinismo, que amarse así mismo para saber cómo tratar a los demás es haber encontrado en JESUS tu identidad.   Aprende a jugar en la vida, no para burlarte de los demás, no para ser un desagradecido con aquellos que te han brindado la mano como si nunca los hubiese conocido, no para excluir a alguien de tu vida sin conocerlo, no para permitir que dañen la reputación de alguien a quien no conoces bien, no para creerte más que los demás. No menosprecies, no humilles, no ignores porque el día de mañana puedes ser tú y es feo sentir lo que una vez se hizo al otro. Rompe tus propios límites y veras que todo llega cuando tiene que llegar.   Agradezco a Dios por cada nivel que me ha permitido vivir, aún falta, esto apenas comienza, viene más y voy con toda; no estoy dispuesta a tirar la toalla porque El aumentará mis fuerzas como las del búfalo…hazlo tú también porque sí se puede. Escrito por: Pilar Garces Mendoza Cali-Colombia Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Last modified on Viernes, 02 Octubre 2015 05:57